Remando en el humedal cerca de nuestro muelle

En las cabañas El Robledal se pueden hacer muchas cosas diferentes.

Dentro de la parcela:

En nuestra parcela se puede caminar por el sendero principal hasta el mirador que da al Santuario de la Naturaleza, donde se tiene una vista inmejorable del mismo y de muchas aves que viven en él.

También existe un banquito a un costado de la vega, donde se puede relajar viendo como el pasto y las flores se mecen con la brisa de verano y a algunas aves volar de un lado a otro.

Se puede pasear bajo los manzanos y sentarse a escuchar el viento o descansar tranquilamente en el mirador a un costado de las cabañas. Hay tiempo para leer, escribir, fotografiar o contemplar la naturaleza.

Mirador del santuario y muelle para kayak

Birdwatching o avistamiento de aves:

Una de las actividades centrales que hacer en cabañas El Robledal y los alrededores es el avistamiento de aves o birdwatching auto-guiado.

Dada la proximidad del Santuario es posible ver muchas aves, varias de ellas poco comunes o difíciles de ver como el esquivo Colilarga (sylviorthorhynchus desmursii).

Dentro de la parcela hay tres zonas bastante delimitadas con diferentes tipos de aves, en la parte alta donde se encuentran las cabañas se ven las típicas aves de campo, como tordos, torcazas, chercanes, cachañas, carpinteritos, chunchos, etc.

En la parte baja están la vega y el hualve, donde se pueden ver otro tipo de aves como el Chercán de las vegas, Colilarga, Churrín de la Mocha, Chirihue, Fio Fio, etc.

Al llegar al mirador del Santuario está la tercera parte que es todo el humedal, donde dependiendo de la época abundan los cisnes de Cuello Negro, los Run run, Trile, Trabajador, Pimpollo, Huala o Picurio.

Aves en el humedal desde el mirador del Santuario

Además, hay muchos lugares cercanos donde se puede llegar en Kayak, como el estero San Ramón y donde se pueden ver algunas aves más difíciles de observar como el Águila pescadora.

Si es amante de la fotografía, en El Robledal se sentirá como en casa. Los colores, tonos y luz de las diferentes horas del día se dejan ver y fotografiar en todos los rincones, dentro y fuera de la parcela.

Kayak:

Es casi imposible llegar al mirador y no querer salir a pasear en kayak por las tranquilas aguas de la laguna.

Tenemos Kayak Sit-on-top para una o dos personas para arrendar. El valor es $10.000 por medio día (desde el amanecer hasta las 14:00, o desde las 14:00 hasta el atardecer) y $15.000 por el día completo. Mientras lo tenga arrendado, puede salir y volver a nuestro muelle las veces que quiera.

Si no está familiarizado con el Kayak, o quiere disfrutar de un buen rato en el agua, puede recorrer la laguna de nuestro humedal, que tiene muchos lugares donde pasar un buen rato.

Si gusta de remar y quiere tomarse medio día de aventura, un buen destino es recorrer el estero San Ramón, que tiene aguas tranquilas y muy poco visitadas, donde es común ver muchas aves, coipos e incluso algún Huillín (nutria de río).

La laguna interior vista desde el mirador del Santuario

Para salidas más largas de un día, es recomendable ir hacia El Tambillo, un estero inundado maravilloso, lleno de aves como los cisnes de cuello negro o el Martín Pescador, además de paisajes campestres de bosque nativo. Como esta salida es para todo el día, se recomienda solo para gente con experiencia en kayak y remar durante hartas horas.

Punucapa:

Pero también hay mucho por ver en los alrededores de Punucapa.

Desde la parcela se puede caminar hacia el este, hasta el muelle de Punucapa donde se tiene una hermosa vista del río Cruces y parte del santuario. Ahí mismo se puede seguir por el camino a Frutillar, antigua localidad que queda a un par de kilómetros del muelle y que va teniendo hermosas vistas del río Cruces y el humedal.

También desde la parcela se puede ir hacia el otro lado, en dirección al sector El Potrero y llegar al estero San Ramón donde se tienen hermosas vistas del paisaje de la cordillera de la costa.

Cordillera de la costa vista desde el puente El Potrero

Imperdible durante enero y febrero es la feria costumbrista de Punucapa, la cual ofrece una amplia variedad de platos típicos de la zona.

Punucapa también es famosa por su sidra y por su cerveza artesanal, con varias sidrerías y cervecerías a las que se puede llegar caminando desde las cabañas.

Zona costera y playas:

Si cuenta con vehículo es altamente recomendable ir a visitar el sector costero y pasar un día recorriendo el parque Oncol, 2.841 hectáreas de hermoso bosque nativo tipo selva valdiviana con senderos de varia dificultad y con un mirador en su cumbre donde es posible ver desde la costa hasta los volcanes de la cordillera de Los Andes, mirando desde el Llaima en el norte hasta el Calbuco en el sur, y por supuesto una vista completa de Valdivia, Punucapa y el Santuario de la Naturaleza.

Punucapa y Valdivia desde la cima del cerro Oncol

También es un imperdible recorrer las playas y caletas de la costa valdiviana, partiendo por Pilolcura, tal vez la playa más linda de la región, y devolviéndose hacia el sur hasta Niebla, pasando por las playas de Curiñanco, Calfuco, La Misión, San Ignacio y Los Molinos.

En Niebla es necesario pasar por la feria costumbrista y probar las empanadas de marisco, pino y queso, una auténtica delicia.

Si decide volver a Punucapa por el camino a Valdivia, una parada inevitable es la cervecería Kunstmann, donde podrá degustar de la más deliciosa cerveza junto con una variada oferta gastronómica.

Si tiene más días, puede atravesar en ferry hasta Corral y seguir el maravilloso camino costero hacia el parque nacional Alerce Costero, la playa Colún y Chaihuín.